|
Temas
Archivos
Enlaces
|
SiN MeNTiRaS Se acabaron los secretos y mentiras para dos personas. Dos mujeres maravillosas que nos aman profundamente, desde la piel hasta los huesos. Se acabaron las elucubraciones, las miradas interrogativas, las preocupaciones, los donde habrás estado, los con quién andarás, los hazte una revisión médica porque últimamente no eres tú, los te veo y no te reconozco, los que despistad@ estás últimamente y demás frases que en estos últimos días (o semanas) veníamos oyendo, cada uno por su lado. Hoy hemos mirado a esas mujeres cara a cara y les hemos abierto el corazón, con todo el miedo del mundo a que nos lo destrozaran sin piedad, en ese miedo pueril que a veces acompaña a toda esta situación. Cada uno por su lado, uno de día y otro de noche (hasta para eso nos compenetramos), ha dicho la verdad, a pesar de saber que quizá eso haría más daño que las mentiras piadosas con las que nos habíamos protegido hasta ahora, no fuera que nos pillaran siendo felices. Y resulta que todo ha ido mejor de lo que esperábamos, con sus diferencias, claro está, pero no nos podemos quejar. Especialmente ella, esa mujer con aspecto frágil que esta mañana y aunque sólo la he visto de pasada me ha despertado una ternura instantánea, ha sido más dura que el resto y ha sabido ver en sus ojos un niño asustado, buscando únicamente ser feliz. Y ha sonreído y ha dicho que si ésa es la meta, ella estará allí para él. Y la segunda de nuestras mujeres maravillosas, la que a veces puede decir cosas que te destrozarían durante largos días, ha aceptado lo que ya sospechaba con la mayor de las serenidades del mundo. Ha visto tranquilidad, seguridad e ilusión y sólo ha deseado tener que quitarse el sombrero, a la larga, delante de mi pequeño ángel. Las circunstancias que nos rodean no son las más favorables para que se hubiera dibujado una sonrisa en su cara y así ha sido, pero confío en que con el tiempo, por lo menos, sepa aceptarlo y respetarlo con la misma entereza que con la que lo ha hecho hoy, sin falsedades ni críticas a la espalda. Y os contaré un secreto, ha debido tener algo de miedo, porque creo que ha visto en mis ojos tal confianza y aplomo en lo que me está pasando que sabe que voy a luchar hasta el último aliento por llevar a buen puerto este barco. Así que para ellas dos, se acabaron las excusas y las mentiras. Junto con nosotros mismos, son las personas que más nos quieren en el mundo, y sabrán ver, con el tiempo, que esto no es más que algo que crece y crece y crece, que cada día se hace más fuerte, más sólido, más tenaz y valiente. Y entonces, ambas dos, cuando quizá un día se encuentren en el camino, puedan repetir la escena que han tenido hoy, y comentarla después de tanto tiempo… … y sonreír al vernos felices.
Ay amor!, que despierta a las piedras, ay amor! que derriba fronteras... (Ay amor!, Víctor Manuel) 12/07/2007 23:17

Autor: nuno Sin ninguna duda ya,y cada vez con menos miedos. El haber encontrado esa comprensión y apoyo incondicional,me hace ser más fuerte, como tú decías,no podía ser de otra manera,pero,ha superado con creces lo previsto. Ahora me siento practicamente invulnerable,preparado para comenzar cualquier viaje,y encontrarme en él todo tipo de obstáculos,ya nada me parece infranqueable.Sobre todo,y más importante,por tengo muy claro cual es el destino final: Tú.
Fecha: 13/07/2007 00:00.
|