iNVeNTanDo aMaNeCeReS |
![]() It seems that daylight has found me here again, you can ask me anything, but where I've been. Looking out your window at the dawn, baby, when you'll wake up, I'll be gone... (Alison Moorer, A soft place to fall)
Bienvenidos a Inventando Amaneceres... |
|
|
Es curioso. Este estado de aparente calma hace que mis sentidos se agudicen al máximo. Me escama. No es normal. En un año que (por suerte) ya sólo le quedan un par de coletazos en el que no han dejado de pasar(me) cosas que todo ande en una aparente tranquilidad es algo, que, seamos sinceros, me acojona. Porque éste año, justo cuando la cosa iba más tranquila, ha sido cuando un buen día me he despertado y al rato todo estaba patas arriba. Así que ahora ando con una ceja levantada todo el día, imaginando suspicacias, conspiraciones y alineaciones de astros (al más puro estilo Coelho, "si lo deseas con todas tus fuerzas se cumplirá", y una mierda) que me tienen, cuanto menos, mosqueada. Es como un feeling que me dice que algo gordo se va a mover en los próximos días. Aunque vete tú a saber qué. Hoy me decía alguien que ha andado unos días desconectado de todo por cosas y problemas varios. Eso es algo que no acabo de entender (y antes de que me preguntes, Neni, este post TAMPOCO va por tí xD), eso de dar explicaciones. Yo acostumbro a aislarme de tanto en tanto, y me paso un par de semanas sin dar señales de vida (menos contigo, que lo que voy a hacer es pasarme un par de décadas, imbécil xD) hasta que alguien me despierta del letargo (normalmente acostumbra a ser mi gran amiga Sidhe). La gente que me conoce bien no acostumbra a preocuparse, y por fin han entendido que no vale la pena ni llamarme. Es como un proceso de hibernación. Básicamente coges tus miserias, tu mediocridad, tus cuatro paridas por las que acostumbras a preocuparte (acostumbraba, otra vez sale el imbécil xDD), las mezclas bien y te mojas con ellas. Luego te vas quitando la ropa mojada hasta quedarte desnuda y la dejas tendida al sol hasta que se seca y ya no huele ni a miserias, ni a mediocridad, ni a nada. Ése es uno de los tipos de hibernación. Yo uso dos. Ése, que es cuando estoy hasta las narices de todo y de todos los mediocres que acostumbran a tocarme las narices con una idea de la vida totalmente cuadriculada, y otro, un poco más serio. El otro tipo es el existecialista, por llamarlo de alguna manera. Y éste año, por desgracia, viene siendo dado muy propicio a este tipo de retiros espirituales. Cuando siento que voy a estallar y a llenar a todo el que me rodea de mierda, me aparto. Estos retiros suelen ser más largos, y últimamente voy avisando a los que están cerca. Aunque ya se van acostumbrando a que desaparezca y me encierre durante semana y media o dos semanas. En ese tiempo acostumbro a preguntármelo todo una y otra vez, a ver a gente que hace tiempo que no veo sólo para decirme que podría ser aún más infeliz y desear no haber ido a ese café diez minutos después de haber llegado. Cuando paseo sola por la ciudad en un delicado y frágil anonimato, cuando agarro la guitarra y lloramos las dos, cuando cojo el coche y me escapo a ver atardecer con un cigarrillo quemando lo que queda del día. Así que si me tuviera que disculpar cada vez que hiberno, desaparezco o me vuelvo autista, o me voy de retiro como dicen mis amigas, me pasaría la mitad de mi vida pidiendo perdón. Y no es plan. Así que ya sabéis, si no contesto, si no aparezco, si no respiro... no llaméis al Lobatón... dejadme en paz, coño xD. En fin, otro día más... otro día en el que mi padre se acerca hasta mi cuarto para sentarse en la cama, y mirar al vacío. Y desgranar lo que piensa de su hija mientras continúa con la mirada perdida en algún lugar que hasta ahora nadie ha llegado a adivinar dónde está. Y sigue teniendo ese andar, ese ademán de animal, esas tenazas por manos. Y sigue diciéndome que no me rinda, que siga luchando, que está orgulloso de cada vez que me equivoco, que mis 21 primaveras sólo le saben provocar sonrisas. Aunque claro está, todo eso no lo ha dicho así, al fin y al cabo es mi padre, es Iceman. Es ese que nunca te dirá que te quiere, que jamás te dirá qué siente y que le quema el corazón de vez en cuando. Es ése que no llora en el funeral de su padre, es ése que parece que se queda igual cuando te ve llorar. Y ahora resulta que se está ablandando, que sonríe más, que se acerca a decirte algo bonito, que te apoya, que va presumiendo por ahí de su hija (que me entero, mendrugo). Éste no es mi padre, me lo han cambiado. Pero oye… ahora parece más humano. Me gusta más. Así que sirvan las últimas líneas para él, en palabras de otro… Con tu sonrisa de medio lao, cuantos te quiero te habrás callao, cuantas cosas de chiquillo aún conservas en los bolsillos... Con tu eterno cigarrillo, con tu ojera y tu descuido... Por eso no quiero dejarte a un lao, por eso no puedo seguir callao, hoy que al fin me he dado cuenta, que me sumabas de tu resta. Y déjame por esta noche, ser las manos que te arropen, y déjame gritar, qué orgulloso estoy de tí. que eres ese amigo que me dió vida. Tú eres ese amigo que me dió la vida..."
Fecha: 03/11/2005 10:20.
Fecha: 03/11/2005 12:58.
Fecha: 03/11/2005 13:44.
Fecha: 03/11/2005 13:47.
Fecha: 03/11/2005 16:17.
Fecha: 03/11/2005 18:54.
Fecha: 04/11/2005 07:10. |