
Mañana me marcho de casa y me incorporo a mi nuevo puesto de Jefa de Ventas. Para empezar, me encuentro en un estado de sorprendente calma, como una calma chicha antes de una tempestad. En 10 días tendría que ser capaz de encontrar un piso de alquiler, donde por lo menos no me coman los bichos y no me muera de frío (en Olot hace mucho más frío que aquí). Y todo eso dejando atrás tantas cosas… Mi familia para empezar. Mis padres, mis hermanos, mi abuela. Aunque los voy a ver a menudo, porque ya me han dicho que no piensan dejarme ni a sol ni a sombra. Aún así sé que los echaré de menos.
Y mis amigos. Justo ahora que estábamos muy bien, que tenemos un grupo unido y compacto, que nos tenemos y que nos queremos… me tengo que ir. Sé que estarán bien sin mí. Sé que me esperarán y que, aunque sea a distancia, pocas cosas van a cambiar… y lo que cambie… seguro que va a mejor. Ya me ha pasado otras veces, y si no… que hablen los que están lejos (Ricky, Juan, Mónica, Lidia, Neni, MJ, Manu) y que digan si es posible o no. Yo, por mi parte, estoy segura de ello.
Así que no sé cuando volveré por estos lares, espero que no me den de baja el blog, y que todo os vaya fenomenal. Espero estar comprándome el piso propio en unos dos o tres meses, y en cuanto me recupere un poco económicamente (ahora vienen muchos gastos y la prima de traslado no es gran cosa) seguro que pondré internet. De momento… echamos el cierre.
No quisiera irme sin daros las gracias a todos y cada uno de vosotros, los que estáis lejos, los que estáis cerca, los que simplemente pasáis por aquí y echáis un vistazo. Esto existe en gran parte gracias a vosotros, que lo llenáis de vida.
A mis niños, de los que me toca despedirme en unas horas…. Os habéis convertido en mi familia y como tal os llevo como único equipaje, no me hace falta nada más. Sabéis de sobra porqué me voy, y estoy segura de que pase lo que pase, será para el bien de todos, pero sobretodo para el mío. Mañana cuando amanezca y conduzca sonarán nuestras canciones… y se me iluminará una sonrisa.
Nos vemos pronto. Os quiere,
Rosita.
PD:
Al Distinguido Señor Cabrón Tormenta: Que no se te ocurra volver a llorar… me seguirás teniendo siempre que me necesites… y que pagues los cafés ;). Un abrazo corazón, mucha suerte.