
Hay que reconocer que tengo una batalla de sentimientos bastante curiosa. Y si se mira de lejos, incluso divertida. La verdad es que estoy intentando tomármelo con humor, a veces es difícil, pero casi siempre lo consigo. Pero hay algo que me hiere en el alma de Pasionaria, y es la injusticia. No es JUSTO que cuando una se hace fuerte, tienes unos días bien, empieza a mirar con otros ojos a esa persona... llegue y te desmonte por completo la pequeña fortaleza que habías empezado a construir. Eso siempre pasa, es como una ley de Murphy. Así que te pasas los días volviendo a juntar las piezas de tu castillo, intentando esta vez que el cemento aguante bien los muros cuando una de sus miradas-lanza se aproxime.
A lo que iba. Estoy en guerra conmigo misma. Por un lado hay una parte de mi que piensa:
"Que te vaya bonito
mis mejores deseos
que en la vida recojas
lo que siembres de bueno" Pero luego mi otra parte piensa: "¡¡y una mierda!! ¿porqué volver a resignarse otra vez, dejar escapar sin luchar, bajar los brazos sin actuar...?" porque es lo más SENSATO, pero aún así...
"Bésame y no traces ningún plan
por perfecto que te pueda parecer
seamos esa historia que acabó
tan temprano como quiso amanecer" En definitiva, que estoy hasta las narices de que no sea el momento adecuado, el sitio adecuado, la forma adecuada y la vida adecuada, de pensar que en otra situación o en otra vida lo podríamos haber intentado... ¡¡hasta las narices!!
"se miraron a los ojos hasta verse al uno al otro el corazón
si es que quedaba después de decirse adiós
deseándose cuatro ases a la próxima ocasión...
pero vida no hay más que una y que yo sepa no dan más"