
Se acabaron las navidades. Por fin. Ya sé que el día 24 estuve de buen humor, pero a medida que ha ido avanzando el tiempo me he ido poniendo más melancólica. Qué queréis que os diga… Por lo menos el día de nochebuena resistí la tentación de “un mensajito para desearle feliz noche y que lo pase bien con su familia…” Y UNA MIERDA!!! Nonononono, de eso nada, que luego tropezamos otra vez con la misma piedra de siempre y la que lo pasa mal soy yo.
Y hablando de tropezar con la misma piedra, vuelvo a decir que este es el último año que me gasto una pasta en regalos (porque debe haber rondado los 350 euros) para recibir una tarjeta de memoria para la cámara digital y una colonia. La única que se salva es mi abuela, que me ha dado 20 euros. ¡¡¡La única!!!
Bueno, pues tras una nochebuena tranquilita y en familia, el día de navidad más de lo mismo, comida, partidita en la play 2 en casa de mi hermano, y justo cuando más llovía… es cuando se me ocurre coger el coche xDD. Siempre me pasa igual. Total, que pasamos la tarde/noche en casa de mi Nurieta, vaya fundida nos dieron en el Singstar 2!!!! ¡¡¡¡¡Ahí hubo tongo seguro!!!!! Quiero la revancha, vaya si la quiero… faltaría más, a mí no me gusta perder ni a las canicas ( a pesar de que pierdo invariablemente a todo xDD). Y nada, la noche para mí acabó un rato después de dejar en casa (sanos, salvos y vírgenes xDDD) a Jorge y Sara sobre la una y cuarto de la mañana, cuando se me giró la pinza y… me di una vuelta en coche, que esperaba que fuera pequeña.
Aparqué en un pequeño callejón de las afueras de la ciudad y simplemente me senté a pensar. Tenía ganas de estar sola un rato…demasiada gente en muy poco tiempo.
Creo que cuando abrí la puerta de mi casa eran las cuatro.