
Hoy amanece y estoy despierta. Me pican los ojos pero no tengo ganas de dormir, porque sueño despierta. Hay mariposas que empiezan a revolotear en mi estómago y no hay manera de intentar conciliar el sueño. Mejor dicho es que ni lo intento, así que la cama se queda hecha, tal y como la dejé. Luego me quedo sentada en el balcón con una taza de Cacaolat viendo como despunta el día, hecha una madeja en una manta. La frase de la noche se queda en un "sois unos putones y no me habíais contado nada, así que ya no os quiero"... mentira cochina. Os quiero igual que antes ;)
A lo mejor la que se ha estado engañando todo este tiempo he sido yo. La verdad es que no he andado muy fina, y bastante tenía con aclararme el lío que tenía en el coco como para pararme a pensar en un gesto, en una sonrisa, en una mirada... Aunque reconozco que a veces lo hacía. Otra cosa es que no lo quisiera reconocer, que me negara a mí misma lo que vosotrs ahora decís que viene siendo evidente desde hace mucho tiempo... Y me dejáis desvelada mirando cómo amanece y sin pensar en nada más que no sean vuestras palabras... Y me da miedo, un miedo terrible. Ahora mismo me da miedo todo, incluso el tener que verle. Mirad en el lío en el que me habéis metido xDDDDD... Y no digo que lo que me contáis sea mentira, que vuestras impresiones no sean ciertas, que me queráis liar, pero... de lo que más me fío es de lo que ven mis ojos y de lo que me dice la mirada de la otra persona y... o me estoy quedando ciega o, lo que es más probable, que las cosas sigan como hasta ahora, nadie se ponga en el camino de nadie, y todo fluya... como dice mi buen amigo Manu.... "déjalo fluir!!"
En fin... no paro de darle vueltas al asunto, pero desde luego no voy a tomar cartas en él. No soy yo quién tiene que dar un primer paso... mis sentimientos nunca están claros hasta ese momento... y cuando llega... es huir... o tirarse a la piscina de cabeza, aún sabiendo que podría estar vacía.